Historias de sobrevivientes
10 marzo, 2026 • 3 Min
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Dos años, dos diagnósticos, dos quimioterapias y dos médicos

Jeanne Jeffries

An African-American woman in a purple ballcap and purple sweatshirt and jeans, sitting by a fireplace
  • Dolor en el lado derecho llevó al diagnóstico
  • Los síntomas fueron, entre otros, picazón en la piel y orina oscura
  • Cambio de quimioterapia con 5-FU por Abraxane y gemcitabina

Definitivamente, algo no andaba bien. 

Durante casi dos años, fui al médico y a urgencias porque tenía un dolor en el lado derecho. También tenía hipo y eructos muy frecuentes después de comer.  Durante dos años, tuve la piel extremadamente seca y con mucha picazón.  A veces, la orina era clara por la mañana y de un color naranja más oscuro por la noche, aunque bebía mucha agua.

Dos años de dolor

Durante una visita a la sala de urgencias en mayo de 2024, me diagnosticaron pancreatitis. De todos modos, el diagnóstico oficial fue una conmoción. Tardaron dos años, pero finalmente, el 12 de junio de 2024, me diagnosticaron cáncer de páncreas en estadio II en la sala de urgencias.

Un cambio en el diagnóstico

Unas semanas después del diagnóstico, me reuní con un cirujano y un oncólogo. En esa consulta, cambiaron mi diagnóstico a estadio IV porque tenía lesiones “sospechosas” en el hígado. Por esa razón, ya no era candidata para someterme a cirugía y solo podía recibir atención paliativa.

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Estaba emocionalmente destrozada y mi vida se sentía como una montaña rusa… Lloraba todos los días, ya que el pronóstico para este tipo de cáncer no ha sido bueno. Pero necesitaba seguir adelante.

Como ya no era candidata a la cirugía, comencé el tratamiento de quimioterapia con 5-fluorouracilo (5-FU). ¡Fue horrible!  Terminé en la sala de urgencias dos semanas después de la primera dosis debido a una infección en la vía de acceso y septicemia. Como consecuencia, estuve hospitalizada durante 13 días.

Después de la segunda dosis, acabé otra vez en la sala de urgencias. Luego, me cambiaron el tratamiento y comencé a recibir Abraxane y gemcitabina (Gemzar), lo cual he estado tolerando bien. Los efectos secundarios no son tan fuertes y no afectan mi calidad de vida como lo hacía el primer tratamiento.

Me realicé pruebas genéticas y el resultado fue negativo para cualquier predisposición genética a la enfermedad. Me informaron que tengo una mutación en KRAS y que próximamente se abrirá un ensayo clínico. Aún no ha sido probado en seres humanos. Me interesaría participar en cualquier ensayo que ya esté disponible.

Un nuevo médico y una esperanza renovada

Siento que mi primer oncólogo me diagnosticó mal. Seguía refiriéndose a lesiones “sospechosas”, pero nunca me realizó una tomografía PET ni una biopsia. También hubo problemas de comunicación y otras inquietudes que me llevaron a buscar atención en otro lugar. En enero de este año, comencé a atenderme con una nueva doctora, la Dra. Delia Radovich, en City of Hope de Atlanta, Georgia.

Ahora cuento con nueva información y me mantengo firme en mi fe. Tengo una determinación inquebrantable de luchar contra esta enfermedad.