Survivor Stories
23 junio, 2026 • 4 Min
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Alimentación, ejercicio y un estilo de vida saludable

Mark Olsen

pancreatic cancer survivor Mark Olsen surrounded by his family--a young man in a brown shirt and jeans, a young woman in a white shirt and jeans, an older man in a dark zip pullover and dark jeans, an older woman in a tan sweater and jeans, a young man in an open button down shirt with a t shirt under and tan pants, and a young woman in a white sweater and jeans
  • 20 años de dolor de estómago finalmente llevaron al diagnóstico
  • Un tumor del tamaño de una pelota de sóftbol
  • La inestabilidad de los microsatélites guía el tratamiento
  • Quimioterapia más inmunoterapia

Durante al menos veinte años, tuve el estómago hinchado e irritado. 

Casi cualquier tipo de alimento me causaba diarrea, dolor y cólicos. Mis médicos me hicieron todo tipo de pruebas para detectar posibles enfermedades: síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, etc. La única conclusión fue que tenía intolerancia a ciertos alimentos.

Tumor del tamaño de una pelota de sóftbol

Para 2021, me sentía tan mal que necesitaba más respuestas. Mi médico me pidió que me hiciera una ecografía, en la que se vio que tenía hígado graso. Traté de seguir una alimentación extremadamente saludable, evitando alimentos procesados, pero realmente no ayudó mucho. En noviembre de 2022, comencé a estar hinchado, tenía dolor de espalda y un dolor de estómago considerable. Mi esposa me obligó a ir a la sala de emergencias y el médico de allí me pidió que me hicieran una ecografía y una tomografía computarizada. ¿El resultado? Adenocarcinoma de páncreas en estadio III. 

Mi tumor era grande: medía unos 9 × 6 cm, casi el tamaño de una pelota de sóftbol. Lamentablemente, no era candidato a cirugía debido a la afectación de la vena porta.

Inestabilidad de microsatélites alta (MSI-H)

En menos de un mes, comencé mis doce ciclos de tratamiento con FOLFIRINOX en Corewell Health, en Troy, Michigan, bajo el cuidado del Dr. Adil Akhtar.  Una vez que se confirmó que el tumor no podía extirparse mediante cirugía, buscamos segundas opiniones en la University of Michigan, Henry Ford Health y la Mayo Clinic.

El Dr. Philip Philip, de Henry Ford, descubrió que mi tumor presentaba inestabilidad de microsatélites alta, lo que significa que tiene una gran cantidad de mutaciones. Los estudios han demostrado que este tipo de tumores responde bien a la inmunoterapia.  El Dr. Philip me recetó un tratamiento de inmunoterapia con Keytruda (pembrolizumab) durante dos años. También comencé a seguir una alimentación estricta, a hacer ejercicio y a mantener un estilo de vida saludable. 

Help me find a pancreatic cancer expert near me.

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 En la Mayo Clinic también descubrieron que tenía una obstrucción de la vena porta. Tuve que pasar una semana en Minnesota para que me colocaran un stent a través del riñón para acceder a la vena.  Esto me salvó la vida, ya que la vena estaba completamente bloqueada. De manera milagrosa, mi cuerpo había formado pequeños vasos sanguíneos para mantener con vida la parte inferior de mis intestinos. Si esos vasos se hubieran roto, habría muerto en minutos.

La quimioterapia fue dura, la experiencia más difícil que viví. Era aún más difícil durante las semanas en que también recibía inmunoterapia. Tuve mucha neuropatía, pero logré completar los doce ciclos de tratamiento. 

¡Me siento fantástico!

Hoy me siento genial. Pasaron tres años y medio desde que terminé la quimioterapia y dos años desde que terminé el tratamiento con Keytruda. Mi tomografía PET más reciente no mostró actividad cancerosa, y la tomografía computarizada se mantuvo estable, sin cambios respecto a los últimos dos años. Todavía hay una pequeña masa, pero el médico cree que podría ser tejido cicatricial.

Mis niveles de CA 19-9 se mantienen en 6.8 y los de CEA en 0.9. Me siento genial con la excelente respuesta después de casi tres años y medio desde el diagnóstico. 

El tumor tiene ahora más o menos el tamaño de una pelota de ping-pong arrugada y ninguna actividad en más de tres años.

Lleno de energía

Lo más increíble es que, ahora que recibí tratamiento para el cáncer de páncreas, mis problemas estomacales desaparecieron y me siento mejor que nunca. Sí, sigo una dieta muy saludable, basada casi exclusivamente en alimentos integrales y sin aceites de semillas; en esencia, solo como lo que Dios nos da. Algunos de mis médicos dicen que tal vez este tumor haya estado creciendo lentamente durante años, o que tal vez era de una pancreatitis crónica, pero otros no están seguros. Estoy lleno de energía

Me gustaría decirles a otras personas a quienes les han diagnosticado cáncer de páncreas que no pierdan la esperanza y que luchen, luchen y luchen. Cada persona escribe su propia historia, ¡eso es lo más importante que hay que recordar y aprender! No obtenga información a través de una búsqueda en Google; obténgala de fuentes confiables. Sea constante con la alimentación y las rutinas de ejercicio, así como con los cambios en el estilo de vida. Y a todos los hombres que nos leen: ¡hagan caso a sus esposas cuando les digan que vayan al médico!