Historias de sobrevivientes
29 mayo, 2026 • 4 Min
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Confío en mi instinto

Marla Schreffler

pancreatic cancer patient Marla Schreffler, an older woman with short brown hair wearing a collared shirt under a brown sweater, with glasses and a hand on her face.
  • Visión borrosa, sequedad bucal y diabetes de tipo 2 permitieron el diagnóstico
  • FOLFIRINOX seguida de una operación de Whipple
  • Escribí un libro sobre mi recorrido

Los primeros síntomas que llevaron a mi diagnóstico fueron visión borrosa, y luego dos semanas de boca seca.

No son los síntomas típicos de cáncer de páncreas, pero tenía el presentimiento de que algo no estaba bien.

La relación entre diabetes y cáncer de páncreas

Un análisis de sangre reveló que tenía un nivel de glucosa de 529 (el rango normal es de 70 a 99) y un nivel de A1C de 13 % (lo normal es por debajo de 5.7 %). Esas pruebas indicaban que era prediabética o que ya tenía diabetes. Un mes después empecé a perder mucho peso sin hacer dieta. 

Un análisis de sangre confirmó que tengo diabetes de tipo 2. Después me hicieron una tomografía computarizada que reveló atrofia del páncreas. Un equipo de médicos evaluó la tomografía y me recomendaron una RM. Este estudio detectó un pequeño tumor en la cabeza del páncreas, y una endoscopia confirmó que se trataba de un tumor canceroso. En julio de 2024 me diagnosticaron adenocarcinoma de páncreas en estadio I.

Un plan de tratamiento claro

Decidí viajar una hora de mi casa en Rhode Island a Boston, Massachusetts, para recibir tratamiento. Para mí, no había otra opción. Mi médico de cabecera conocía al Dr. John Yang de Mass General, así que envió allí mi tomografía. Aunque el Dr. Yang no era mi médico de cabecera al principio, él y su equipo (el Dr. Ted Hong, radiólogo de renombre mundial que ahora trabaja en Beth Israel Deaconess Medical Center, y el Dr. Motaz Qadan, mi cirujano) revisaron mi tomografía computarizada. Los resultados no eran concluyentes, así que me recomendaron una RM. Aunque yo no era paciente de ellos, todos dieron su opinión sobre mi caso. Eso fue realmente increíble. Se convirtieron en mi equipo, y fue una gran suerte haberlos encontrado. 

Ayúdeme a encontrar un experto en cáncer de páncreas cerca de donde vivo.

Conozca más

El plan de tratamiento era claro: ocho ciclos de FOLFIRINOX seguidos de 28 días de radioterapia, y luego la operación de Whipple a cargo del Dr. Qadan. Los principales efectos secundarios que tuve fueron náuseas y neuropatía en los dedos de las manos y los pies. 

El cáncer y su tratamiento me han afectado tanto física como psicológicamente. Ya ha pasado más de un año desde la operación de Whipple, pero hemos tenido que ajustar la dosis de enzimas, y ahora recibo insulina otra vez. Actualmente me siento casi como antes, a pesar de los cambios físicos (textura del cabello, pérdida de peso, etc.).

No soy la típica diabética

Estoy agradecida de estar viva a pesar de los efectos secundarios de los tratamientos. Por ejemplo, tengo algunos problemas específicos a causa de la operación de Whipple. He aprendido la lección de confiar en mi instinto, así que ahora tengo un endocrinólogo especializado para controlar los problemas de glucosa. Para mí, esto es muy importante. No se me debería tratar como un caso típico de diabetes de tipo 2, pues no lo soy. Por ejemplo, insistí en que me hicieran pruebas para detectar una deficiencia enzimática, y sigo teniendo dificultad para controlar la diabetes y esta deficiencia.  

Fue difícil encontrar un endocrinólogo que entendiera mis necesidades específicas. Empecé a investigar en Rhode Island (través de Brown Health). Pero fui bastante insistente y empecé a buscar endocrinólogos fuera de Rhode Island. Una vez más tuve la gran suerte de encontrar al Dr. Aaron Nelson de Mass General, que tiene experiencia con mis problemas específicos. Él me puso en contacto con un farmacéutico (también de Mass General) que me aconsejó qué debía hacer. Juntos elaboraron un plan que parece estar dando resultado.

Todas mis investigaciones me ayudaron a entender los fundamentos de los tratamientos. Hubo situaciones, especialmente durante mi hospitalización, que creo que otras personas deberían conocer. Así que lo anoté todo.

Mi libro cuenta toda mi historia

Además de haber terminado mi tratamiento, acabo de publicar mi libro que se llama Status: Warrior Woman. Lessons Learned from a Pancreatic Cancer Survivor (Mujer guerrera. Lecciones de una sobreviviente de cáncer de páncreas). Escribí este libro para ayudar a otras personas, como pacientes y cuidadores, a conocer los tratamientos, los problemas nutricionales y la operación de Whipple, y estrategias eficaces de adaptación. Para mí es importante ayudar a otras personas a enfrentar este difícil diagnóstico.

Mi libro destaca tres aspectos fundamentales: aceptar el diagnóstico, incorporar el humor a la vida y mantener una actitud positiva y optimista. También comparto las numerosas lecciones que he aprendido durante mi recorrido, pero estas tres fueron las más importantes y las que me ayudaron a superar este difícil protocolo de tratamiento.