Historias de sobrevivientes
20 marzo, 2026 • 4 Min
Volver a la página anterior

Mi cirugía reveló una historia de cáncer diferente

Douglas Cordova

a family of four--mother, two young boys, and a father all in ballcaps, at a baseball stadium
  • Diagnóstico de adenocarcinoma de páncreas a los 44 años
  • Procedimiento de Whipple
  • El informe de patología después de la cirugía cambió mi diagnóstico a PNET
  • Observación

Cuando mi médico me diagnosticó por primera vez un adenocarcinoma de páncreas en julio de 2025, casi me desmayo.

Estaba enojado, asustado, frustrado y confundido. Era una persona sana de 44 años, sin antecedentes de cáncer de páncreas en mi familia, por lo que no podía entender cómo estaba sucediendo esto.

Diagnóstico, cirugía y un nuevo diagnóstico

Había estado teniendo problemas estomacales y digestivos, por lo que mi médico solicitó una serie de estudios. Después de una endoscopia superior, ecografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, ecografía endoscópica con biopsia y análisis de sangre, recibí el diagnóstico. Considerando los hallazgos iniciales, estuvimos de acuerdo en realizar primero la cirugía. Me sometí a un procedimiento de Whipple en NYU Langone Health, Nueva York, con el Dr. Brock Hewitt. El Dr. Christopher Wolfgang también ayudó mucho.

La recuperación de la cirugía de Whipple no fue fácil. Los primeros meses de recuperación fueron absolutamente brutales, pero llevé un registro de mi progreso y empecé a notar que cada día podía hacer un poco más. Incluso los pequeños logros me ayudaron a mantener una actitud positiva. Realmente se empiezan a ver cambios importantes a los tres meses y luego a los seis meses. Es muy importante trabajar de cerca en colaboración con su equipo médico, no exigirse demasiado y tener paciencia.

Ayúdeme a encontrar un experto en cáncer de páncreas cerca de donde vivo.

Conozca más

El médico solicitó pruebas moleculares del tumor durante el procedimiento. No se detectaron mutaciones, pero los resultados revelaron que tenía un tumor neuroendocrino de páncreas (PNET) en estadio I y no un adenocarcinoma de páncreas. Este es un cambio importante porque los tratamientos y el pronóstico son diferentes.

Después de la cirugía, busqué atención oncológica y seguimiento general con la Dra. Eileen O’Reilly en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK), en Nueva York. 

Observación

Actualmente, estoy bajo observación, así que por ahora no recibo quimioterapia. Tomo Creon y algunos multivitamínicos, y trabajo en colaboración con mi terapeuta, mi nutricionista y mis médicos en MSK.

En cuanto a los efectos secundarios, tengo dolor de espalda constante. Tengo gases con mucha frecuencia y mis niveles de ácido úrico han aumentado debido a la pérdida de peso. Hago ejercicio y estiramientos para fortalecer la espalda, tomo Gas-X para los gases y controlo lo que como y bebo para mantener el ácido úrico bajo control.

El presente

La atención que he recibido en MSK ha marcado una gran diferencia para mí. Han pasado seis meses desde la cirugía. Bajé de peso y tuve otros problemas, pero en general, mi vida ha vuelto a aproximadamente un 75 por ciento de lo que considero “normal”. Me esfuerzo por valorar cada oportunidad de ser esposo de mi mujer, padre de mis dos hijos y un líder en el trabajo, y de pasar tiempo con amigos, jugar al básquetbol, hacer ejercicio y vivir mi vida de verdad.

Estoy profundamente agradecido por el apoyo incondicional de mi familia, mis compañeros de trabajo y mis amigos, quienes han estado a mi lado en todo momento. Su apoyo ha marcado toda la diferencia.

Mi perspectiva sigue siendo positiva

Todavía hay desafíos.  Puede ser difícil saber que, al no tener vesícula biliar y tener solo la mitad del páncreas, ya no puedo comer ni beber como antes. También continúo haciéndome controles regulares cada tres o cuatro meses y, aunque el miedo a la recurrencia nunca desaparece por completo, no permito que tome el control de mi vida.

Sea amable consigo mismo

A quienes acaban de recibir un diagnóstico, sepan que cada emoción que están sintiendo es válida.  Lo que comprendí rápidamente es que la salud mental es tan importante como la salud física. Debe ser amable consigo mismo. Manténgase positivo siempre que pueda, pero también permítase sentir todo lo que conlleva este proceso.

La experiencia de cada persona es diferente, pero el mejor consejo que recibí fue siempre el mismo: vivir hora a hora y día a día. No deje que las malas noticias o los días difíciles lo desanimen. Concéntrese en los pequeños logros, en el progreso y en lo bueno, donde lo encuentre. Esos momentos importan más de lo que imagina.