Daraxonrasib: Información importante sobre efectos secundarios comunes

El nuevo medicamento contra KRAS, daraxonrasib, despertó un gran entusiasmo entre los pacientes. Sin embargo, una de las primeras cosas que muchos notaron fue un llamativo sarpullido rojo.
En un pódcast de abril de 2026 el exsenador de los Estados Unidos Ben Sasse contó cómo estaba enfrentando el cáncer de páncreas en estadio IV. Cuando recibió el diagnóstico en diciembre de 2025, le dijeron que le quedaban unos tres meses de vida. Pero Sasse ingresó a un ensayo clínico del inhibidor de KRAS daraxonrasib, desarrollado por Revolution Medicines. Gracias a este medicamento, sus tumores se redujeron de manera considerable y causaron mucho menos dolor. Sasse también habló con total franqueza sobre las dificultades provocadas por un efecto secundario en particular del medicamento.
Como se puede ver en imágenes de acceso público, el rostro de Sasse era, por decirlo sin rodeos, un desastre. Gran parte de su rostro y parte del cuero cabelludo estaban cubiertos de pústulas rojas, sangrantes y supurantes, en carne viva. Sasse describió el sarpullido como algo “nuclear”, al tiempo que elogió al daraxonrasib por ser un tratamiento que cambia las reglas del juego.
Si bien el daraxonrasib no es una cura para el cáncer de páncreas, los resultados del ensayo clínico RASolute 302 mostraron que el medicamento casi duplicó la supervivencia general de los pacientes con enfermedad metastásica cuyo tratamiento de primera línea no había dado resultado. Y, como ocurre con todos los medicamentos, incluso con uno tan común como la aspirina, tiene sus propios efectos secundarios.
La piel que habita
Primero, las buenas noticias. Según los resultados del estudio, todos los pacientes que recibieron daraxonrasib (y el 97.7 % de los que recibieron quimioterapia) presentaron efectos secundarios del tratamiento. Los efectos secundarios más comunes que llevaron a la reducción de la dosis de daraxonrasib fueron erupción cutánea e inflamación y llagas en la boca. Aun así, el daraxonrasib tuvo mejores resultados que las quimioterapias convencionales en términos de tolerabilidad. Los efectos secundarios que llevaron a la reducción de la dosis fueron mucho menos comunes en el grupo del daraxonrasib que en el de quimioterapia: 36.1 % y 57.5 %, respectivamente. Los efectos secundarios más graves ocurrieron en el 10.8 % del grupo de daraxonrasib y en el 18.7 % del grupo de quimioterapia.
Ahora, las no tan buenas noticias. Casi todos los participantes del estudio que recibieron daraxonrasib presentaron un sarpullido similar al acné. La gravedad del sarpullido puede variar desde una molestia leve hasta un sufrimiento extremo en los casos más graves. “Si un paciente está tomando daraxonrasib, es totalmente razonable decir que tiene una alta probabilidad de presentar un sarpullido. La gravedad depende principalmente de la dosis y del tiempo que haya estado tomando el medicamento”, explica el oncodermatólogo Ian W. Tattersall, M.D., Ph.D., de NYU Langone Health (Nueva York). La oncodermatología es una subespecialidad relativamente nueva en la que los dermatólogos trabajan en conjunto con el equipo de atención oncológica para ayudar a controlar los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer que pueden afectar gravemente el cabello, la piel o las uñas. Tattersall ha atendido a muchos pacientes que participaron en el ensayo clínico de daraxonrasib.
“Los inhibidores de KRAS son una clase nueva de medicamentos, por lo que todavía estamos aprendiendo cuál es la mejor manera de manejar sus efectos tóxicos”, indica. “Gran parte de nuestra experiencia con este tipo de sarpullido viene de lo que hemos aprendido con los inhibidores de EGFR”.
De hecho, el tratamiento dirigido a la vía del EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico) puede causar un sarpullido porque el EGFR está presente tanto en las células sanas como en las células cancerosas. “Cuando se bloquea el receptor, se alteran los procesos normales de crecimiento y cicatrización, lo que puede causar inflamación”, explica Tattersall.
El daraxonrasib actúa sobre la vía de señalización de RAS, que se encuentra después de la vía de señalización del EGFR. “Como terapia dirigida, daraxonrasib está diseñada para bloquear las proteínas RAS mutadas que impulsan el crecimiento y la diseminación del tumor”, explica. “Sin embargo, también afecta a las células sanas que dependen de la vía de señalización de RAS para crecer, mantenerse y sanar normalmente. Cuando se altera el equilibrio de las células normales que forman parte de esta vía, también se altera la renovación de las células normales de la piel. Como resultado, a la piel le resulta más difícil repararse y mantenerse sana”.
El sarpullido se parece mucho a un acné grave, y la mayoría de los pacientes presenta formas más leves. No obstante, una minoría presenta efectos tóxicos más graves, con sangrado y erosiones cutáneas más generalizadas. “Según mi experiencia, y como también se observó en el estudio, la mayoría de los casos de sarpullido son leves y muy fáciles de controlar. Solo un pequeño porcentaje de los pacientes presenta efectos secundarios cutáneos de grado 3 (graves) o más”, afirma Tattersall.
Y agrega: “Pero no quiero restarle importancia a lo mucho que puede hacer sufrir un sarpullido grave si no se maneja bien. Los sarpullidos de cualquier tipo pueden provocar aislamiento porque las personas sienten vergüenza y no quieren que las vean. Y cuando el sarpullido es más grave, realmente puede ser muy doloroso. Tuve algunos pacientes que estuvieron muy cerca de abandonar el ensayo clínico debido a la gravedad del sarpullido”.
Tratamiento desde el principio
Afortunadamente, ninguno de esos pacientes abandonó el estudio. La clave es comenzar el manejo adecuado desde el inicio del tratamiento.
“Nos interesa ser proactivos para evitar, en lo posible, que el sarpullido se vuelva más grave; eso debe empezar el primer día”, explica Tattersall. Esa estrategia incluye medidas preventivas, tratamientos tópicos, antibióticos y protección solar.
“Los antibióticos orales como la doxiciclina, cuando se emplean desde el inicio y se toman dos veces al día, pueden ser muy beneficiosos”, afirma. También se le pueden recetar a los pacientes cremas con esteroides como hidrocortisona para el rostro, y triamcinolona para las demás áreas afectadas por el sarpullido. Mantener la piel bien hidratada también es fundamental. Por lo general, se recomienda usar una crema emoliente sin fragancia en todo el cuerpo para evitar a resequedad y las grietas en la piel. La protección solar también es esencial. “No puedo dejar de enfatizar lo importante que es la protección solar para todos, pero especialmente para estos pacientes, que se vuelven muy sensibles a la luz debido al medicamento”, continúa Tattersall. Agrega que usar ropa protectora y un filtro solar mineral todos los días puede hacer una gran diferencia en el bienestar.
Si el sarpullido empeora, los médicos pueden recetar tratamientos tópicos u orales más fuertes. También podría ser necesario ajustar la dosis o interrumpir el daraxonrasib por un corto tiempo para permitir que la piel se recupere.
Cómo controlar la estomatitis
La estomatitis, también conocida como mucositis oral, es la inflamación de las membranas mucosas que revisten el interior de la boca y los labios. Es un efecto secundario frecuente del tratamiento contra el cáncer. El dolor varía en intensidad, pero puede dificultar comer y beber. Pueden recetarse enjuagues bucales con esteroides o un enjuague combinado conocido como “enjuague mágico”.
Este enjuague “mágico” puede contener un antiácido que recubre las llagas en la boca y ayuda a que el producto se adhiera al revestimiento de la boca. También puede contener un antihistamínico para reducir el edema, un corticosteroide para disminuir la inflamación y un antimicótico o un antibiótico para prevenir infecciones secundarias.
Los médicos también recomiendan cuidar la boca con una higiene bucal suave, evitar el alcohol, hacerse enjuagues frecuentes con agua con sal y, si es necesario, usar anestésicos tópicos de venta libre.
Lo más importante que puede hacer
A medida que más personas tengan acceso a daraxonrasib a través del Programa de Acceso Ampliado de la FDA y tras su posible aprobación por la FDA en los próximos meses, los médicos seguirán aprendiendo más sobre los efectos secundarios del medicamento. “Contamos con buenos tratamientos ahora, y seguiremos mejorando”, señala Tattersall. “Parece que la compañía (Revolution Medicines) también está comprometida con aprender más y compartir la información. Este medicamento realmente ha mejorado el pronóstico del cáncer de páncreas metastásico, y es muy alentador que más personas tengan acceso a él. Todos queremos asegurarnos de que también mejore la calidad de vida, porque esto es un aspecto muy importante del tratamiento contra el cáncer”.
El consejo más importante que da Tattersall es tener un plan. “Si va a empezar un tratamiento con daraxonrasib, pregúntele a su equipo cuál es el plan para los efectos secundarios, especialmente el sarpullido”, agrega. “Pregunte si le van a dar tratamiento preventivo. Pregunte quién estará a cargo de controlar los efectos secundarios. Pregunte si lo atenderá un dermatólogo o si su equipo consultará con un dermatólogo. Pregunte quién es su principal contacto.
“Lo último que queremos ver es que un paciente deje de tomar este medicamento que puede prolongar la vida porque un efecto secundario, como el sarpullido, no se manejó bien”.