La vida durante el tratamiento
10 diciembre, 2025 • 5 Min
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Cómo manejar los efectos secundarios de la radioterapia: consejos prácticos

Dr. Ethan Ludmir

La radioterapia, un tipo de tratamiento potente que utiliza rayos X para reducir, dañar o destruir las células cancerosas, es una herramienta importante en el tratamiento del cáncer de páncreas.

“La radioterapia para el cáncer de páncreas puede administrarse antes o después de la cirugía, junto con quimioterapia, o incluso como tratamiento por sí sola”, explica Ethan B. Ludmir, M.D., profesor adjunto del Departamento de Oncología Radioterápica Gastrointestinal de The University of Texas MD Anderson Cancer Center, en Houston.

Aunque los tratamientos actuales son más precisos que nunca y atacan los tejidos cancerosos con gran exactitud, las células sanas cercanas aún pueden resultar dañadas. Saber qué esperar, y cómo manejar los posibles efectos secundarios, puede ayudarle a mantener una sensación de control durante el tratamiento.

Cómo aliviar los efectos secundarios más comunes

Los efectos secundarios de la radioterapia no son iguales para todas las personas, incluso cuando reciben la misma dosis y el mismo tratamiento. Algunas personas tienen muy pocos síntomas, mientras que otras pueden sentir más cansancio y malestar.

“Cada persona vive la radioterapia de una manera diferente”, señala Ludmir. La gravedad de los síntomas, y el tiempo que pueden durar, varían según muchos factores, como la parte del cuerpo que se está tratando y la salud general de la persona.

Algunos de los efectos secundarios más comunes de la radioterapia para el cáncer de páncreas son:

  • Cansancio: El cansancio es el efecto secundario más común de la radiación. Por suerte, el cansancio provocado por la radioterapia suele ser moderado, y muchas personas pueden seguir realizando algunas o la mayoría de sus actividades habituales durante el tratamiento.
    Qué puede hacer: ¡Descanse! En lugar de exigirse de más para cumplir con todas sus actividades diarias, escuche a su cuerpo. Combine momentos de actividad con momentos de descanso, coma alimentos nutritivos y busque maneras de reducir el estrés. Aun así, en algunas personas, la sensación extrema de agotamiento puede no mejorar ni siquiera descansando.
  • Náuseas y falta de apetito: La radioterapia puede causar náuseas, y esto puede hacer que tenga menos ganas de comer y afecte su nutrición. Es posible que sienta náuseas durante algunas horas después del tratamiento y que tenga dificultades para comer lo suficiente como para mantener su energía.
    Qué puede hacer: Hable con su médico sobre tomar medicamentos contra las náuseas antes del tratamiento. Intente comer porciones pequeñas cinco o seis veces al día en lugar de tres comidas grandes, incluso si no tiene hambre. Y asegúrese de tomar mucho líquido. “Una buena nutrición ayuda mucho a que los pacientes toleren mejor el tratamiento”, comenta Ludmir. “También podemos brindar hidratación adicional a través de líquidos administrados por vía intravenosa (IV) si es necesario”.
  • Problemas digestivos: Como la radioterapia para el cáncer de páncreas afecta el área abdominal, es posible que note cambios en la digestión o en la forma en que el cuerpo absorbe los nutrientes. Algunos pacientes con cáncer de páncreas tienen cambios en las heces, calambres o más gases de lo habitual.
    Qué puede hacer: La simeticona de venta libre (Gas-X), tres o cuatro veces al día, puede aliviar la hinchazón y los gases, explica Ludmir. También recomienda no comer durante unas tres horas antes de las sesiones de radioterapia. “Ayunar ayuda a reducir el tamaño del estómago y el duodeno, lo que permite apuntar mejor al páncreas”, explica. Hable siempre con su médico antes de ayunar, para asegurarse de que sea adecuado para usted.

Cómo cuidar de su cuerpo durante el tratamiento

La radioterapia puede ser agotadora, es cierto. Pero existen formas proactivas de ayudar al cuerpo a recuperarse y a reducir el malestar:

  • Siga una alimentación equilibrada. Concéntrese en alimentos fáciles de digerir, ricos en nutrientes y con alto contenido de proteínas y calorías. Los batidos, las sopas, las mantequillas de frutos secos y los huevos suelen tolerarse mejor cuando el apetito es bajo. Un dietista especializado en atención oncológica puede ayudarle a elaborar un plan de comidas que favorezca la recuperación y mantenga su nivel de energía.
  • Descanse mucho. Es normal que necesite dormir más durante la radiación. Establezca una rutina tranquila antes de acostarse y no dude en tomar siestas cortas durante el día si su cuerpo lo necesita.
  • Considere usar medicamentos. Muchos efectos secundarios se pueden aliviar con medicamentos recetados o de venta libre. Los medicamentos contra las náuseas, las cremas para la irritación de la piel y los analgésicos pueden ayudar mucho.
  • Manténgase en movimiento. Cuando se siente muy cansado, hacer ejercicio puede parecerle imposible. Pero incluso la actividad ligera puede aumentar su energía. “Hasta caminar un poco o hacer estiramientos suaves pueden ayudarle a sentirse más activo”, explica Ludmir.

Cómo proteger su calidad de vida durante el tratamiento

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden presentarse durante el tratamiento o poco después, y durar semanas o incluso meses después de terminarlo. La buena noticia es que los efectos secundarios a largo plazo son raros, y la mayoría de los pacientes puede aliviarlos con el tratamiento adecuado.

“Es imposible saber qué persona tendrá efectos secundarios, así que es muy importante hablar de sus síntomas con su equipo médico”, explica Ludmir. “Su médico podría pausar la radioterapia, cambiar su plan de tratamiento o recetarle medicamentos específicos para ayudar con las molestias”.

La radioterapia no tiene por qué ser difícil de tolerar, y algunas personas no sienten ningún efecto secundario. Con estrategias sencillas, buena alimentación y ejercicio regular, es posible sobrellevar mejor los tratamientos y proteger la calidad de vida.