Tratamiento de la enfermedad
26 de marzo, de 2025 • 5 Min

Cómo equilibrar el nivel de azúcar en la sangre durante el cáncer de páncreas

Dr. Afreen Shariff

Es posible que coma lo suficiente, pero de todos modos sus células podrían no recibir los nutrientes necesarios.

Esto es lo que sucede en la diabetes cuando la insulina es escasa, no se produce en absoluto o el organismo no la utiliza de forma adecuada. La insulina es la hormona que transporta la glucosa, el suministro de energía celular, por el organismo.  

Dado que el páncreas es la fábrica de insulina, muchos pacientes con cáncer de páncreas conocen de cerca los efectos cuando la producción o el uso de la insulina falla: fatiga, sed, hambre, pérdida de peso, micción frecuente, falta de energía, visión borrosa, piel seca y daño nervioso, entre otras cosas.

Algunos incluso ya recibían tratamiento para la diabetes antes del diagnóstico de cáncer. Pero, como señala la Dra. Afreen Shariff, oncóloga y endocrinóloga de Duke Health (Durham, Carolina del Norte), en “Cáncer de páncreas, diabetes y salud endocrina: lo que necesita saber”, la naturaleza de la diabetes de un paciente puede cambiar drásticamente debido al cáncer.

Cáncer de páncreas y diabetes: una relación estrecha

Las personas que antes tenían resistencia a la insulina ahora también podrían tener deficiencia de insulina, lo que agrava su estado y requiere un tratamiento distinto. Además del problema endocrino (deficiencia de insulina), también podrían enfrentar un problema exocrino (deficiencias digestivas), en el que los alimentos no se absorben de forma correcta. Esto, a su vez, también afecta la cantidad de glucosa en el organismo y debe tenerse en cuenta a la hora de optimizar el tratamiento.

“Debemos entender la compleja interacción de todos estos factores y adaptar el tratamiento a lo que esté sucediendo con cada paciente en particular”, dice Shariff. “¿Come o no el paciente? ¿Recibe esteroides como parte del tratamiento para el cáncer? ¿Toma suplementos de enzimas pancreáticas?”

Cómo tomar el control de la diabetes

Tanta complejidad puede ser abrumadora. Por suerte, existen herramientas que ayudan a los pacientes a entender lo que sucede en su organismo en cada momento y a mantener el control de su salud.

Para la mayoría de los pacientes, la mejor manera de imitar el equilibrio natural de insulina del organismo es mediante una combinación de insulina de acción prolongada y de acción corta. La primera proporciona un nivel constante de insulina para mantener los niveles iniciales de azúcar en la sangre, y la segunda ofrece ráfagas rápidas para controlar la glucosa que se libera cada vez que comemos. Para ayudar a los pacientes a manejar este tratamiento, Shariff recomienda el uso de un monitor continuo de glucosa. “Los beneficios de estos dispositivos son tres: seguridad, dosificación y aprendizaje”, explica. Shariff es directora del programa de oncoendocrinología de Duke y cofundadora de una clínica virtual de apoyo para personas con cáncer llamada Citrus Oncology.

Seguridad: si los niveles de azúcar en la sangre bajan de 70 mg/dL, el dispositivo emitirá un pitido para advertir al usuario y lo despertará si es necesario. El paciente debe entonces consumir carbohidratos de acción rápida, como tabletas de glucosa, jugo de fruta o dulces, para aumentar los niveles de azúcar en la sangre, y evitar conducir o realizar otras actividades que puedan ser peligrosas hasta que recupere el equilibrio. 

Dosificación: una vez que el médico, el proveedor o el educador en diabetes haya establecido los límites de los niveles de azúcar en la sangre, los pacientes pueden determinar cómo y cuándo administrar y ajustar sus dosis de insulina.

Aprendizaje: los pacientes pueden ver exactamente cómo responde su organismo a lo que comen, por ejemplo, cómo distintos tipos de carbohidratos afectan sus niveles de azúcar en la sangre. Pueden monitorear tanto los cambios minuto a minuto así como las tendencias a lo largo del tiempo y ajustar sus opciones alimentarias y el control de las porciones a partir de esos datos.

“No me gusta decirles a los pacientes que hay alimentos que no pueden comer en absoluto. Una alimentación con bajo contenido de carbohidratos es excelente para controlar los niveles de azúcar en la sangre, pero no es un enfoque práctico para la mayoría de los grupos étnicos, especialmente aquellos en los que el pan y el arroz son alimentos básicos”, dice Shariff. “Quizás puedan ajustar el tamaño de las porciones o la frecuencia con la que consumen ciertos alimentos”.

La tecnología ha cambiado las reglas del juego en el control de la diabetes, agrega. “Tener diabetes en la actualidad es menos complicado que hace 10 años. Ya no es necesario pincharse el dedo seis o siete veces al día, lo cual era una forma muy primitiva e invasiva de controlar la diabetes”, agrega. “También reduce la ansiedad que provocan los niveles bajos de azúcar en la sangre y ha mejorado en general la calidad de vida de los pacientes con diabetes”.

Shariff también anima a los pacientes a concentrarse en el panorama más amplio. “El control de la diabetes no va a ser perfecto todos los días. Pero mientras se mantenga dentro de los límites la mayor parte del tiempo, va a estar bien”.

Consulte con su médico o proveedor cuál es el método de control de la diabetes más adecuado para usted. Asimismo, puede obtener más información sobre los monitores continuos de glucosa en un artículo de la Cleveland Clinic.