Un avance importante en la validación de un análisis de sangre para el cáncer de páncreas

Para aquellas personas que tienen un mayor riesgo hereditario o familiar de padecer cáncer de páncreas, las pruebas de detección, en general, incluyen una ecografía endoscópica o una resonancia magnética una vez al año.
Estas pruebas pueden tomar mucho tiempo y pueden ser invasivas y costosas. E incluso cuando los estudios de imagenología se realizan con regularidad, algunos tipos de cáncer pueden no detectarse durante los meses que transcurren entre las pruebas.
Por lo tanto, la idea de una simple extracción de sangre que podría ayudar a detectar el cáncer de páncreas en un estadio temprano y más tratable es sumamente atractiva para científicos y pacientes, y muchos han estado atentos al avance de estas pruebas llamadas biopsias líquidas. Una de las pruebas más nuevas de este tipo ―PancreaSure, desarrollada por Immunovia, Inc.― ha despertado interés tras los estudios de validación recientes.
Según Bryson Katona, M.D., Ph.D., director del Programa de Genética del Cáncer Gastrointestinal del Penn Medicine’s Abramson Cancer Center (Filadelfia, Pensilvania), y autor principal de varios trabajos sobre la prueba, los resultados son “muy prometedores”; aunque aclaró que aún falta comprobar cómo funciona esta prueba en el mundo real.
Cómo se desarrolló y validó la prueba
Actualmente, PancreaSure es el segundo análisis de sangre específico para la detección del cáncer de páncreas desarrollado por Immunovia. La primera versión desarrollada por Immunovia, IMMray PanCan-d, estuvo disponible durante unos dos años, pero con el tiempo fue retirada. El nuevo análisis es resultado de las lecciones aprendidas en esa experiencia previa.
Mientras que muchas pruebas nuevas intentan detectar varios tipos de cáncer al mismo tiempo, PancreaSure fue creada y validada específicamente para el cáncer de páncreas, y se utilizaron muchas muestras de estadios tempranos (estadios I y II), algo difícil de conseguir porque la mayoría de las personas llegan al diagnóstico en estadios III o IV.
“Validar una prueba usando casos de cáncer en estadio IV no ayuda demasiado a la detección temprana. Por eso es tan importante utilizar muestras de estadios iniciales”, explica Bryson Katona, integrante del Consejo Consultivo Científico de Immunovia y participante en el desarrollo y la validación de la versión actualizada de la prueba.
El modelo se desarrolló usando 623 muestras de pacientes, entre ellas 128 de cáncer de páncreas en estadios tempranos y 465 controles con alto riesgo. Dos estudios independientes de validación ―el estudio CLARITI, publicado en octubre de 2025 en Gastroenterology, y VERIFI, publicado en Current Oncology― pusieron a prueba el algoritmo usando nuevos conjuntos de muestras, que, en total, incluyeron 317 casos de cáncer en estadios tempranos y 1,134 controles de alto riesgo, a partir de muestras de sangre previamente almacenadas.
Los análisis de sangre anteriores para detectar el cáncer de páncreas generalmente se basaban en un biomarcador principal, por lo general el CA 19-9, que es una glicoproteína que puede estar elevada en el cáncer de páncreas, pero también en otras afecciones que no son cáncer. Es importante destacar que entre el 10 % y el 15 % de las personas no producen CA 19-9 en absoluto.
PancreaSure utiliza un enfoque distinto. Analiza cinco biomarcadores, uno de los cuales es CA 19-9. Pero, a diferencia de la prueba IMMray de primera generación, este nuevo algoritmo puede generar resultados incluso en personas que no producen CA 19-9.
En los dos estudios, la prueba PancreaSure detectó el 78 % de los casos de adenocarcinoma ductal de páncreas (PDAC) en estadios tempranos (estadios I y II), la forma más común de cáncer de páncreas. La prueba demostró una especificidad del 92 % e identificó correctamente como “negativas” aproximadamente 19 de cada 20 muestras de control de alto riesgo que no tenían cáncer.
El diseño del estudio contó con la guía de colaboradores clínicos y autores externos de 14 instituciones diferentes. Además, los cientos de muestras de sangre poco comunes utilizadas provinieron de una amplia red de centros de seguimiento del cáncer de páncreas, incluidos muchos del PRECEDE Consortium.
Cómo podría integrarse la prueba en el calendario de detección
Una de las limitaciones del estudio CLARITI es que los datos proceden de muestras que ya habían sido recolectadas. El siguiente paso será evaluar la prueba en personas que estén siendo monitoreadas activamente.
“Hasta que tengamos datos prospectivos, no sabremos realmente qué tan útil es. Y esos datos aún tardarán años”, explica Katona.
Aun así, los expertos ya pueden imaginar el lugar que podría ocupar la prueba:
1. Como control a los seis meses entre los estudios de imagenología anuales
La mayoría de las personas con alto riesgo se realizan una resonancia magnética o una ecografía endoscópica una vez al año. PancreaSure podría dar a los médicos algo más que revisar entre esas evaluaciones anuales.
“Si el resultado es positivo, tal vez podría llevar a realizar estudios de imagenología a los seis meses”, comenta Bryson Katona.
2. Para las personas que evitan los estudios de imagenología
Algunas personas no se realizan los estudios de imagenología recomendados por el costo, porque son invasivos, por ansiedad o por riesgos médicos.
“Para esas personas, algo puede ser mejor que nada”, explica Katona. “Si un análisis de sangre sale positivo, podría alentarlas a hacerse estudios de imagenología”.
Un análisis de sangre también puede ser una opción atractiva para quienes ya deben cumplir con otros exámenes regulares, como los de cáncer de mama, próstata o colorrectal. También podría ayudar a disminuir la ansiedad que algunas personas sienten al realizarse estudios de imagen.
“Aunque los estudios de imagenología anuales son importantes, esto no es perfecto. Un análisis de sangre podría ser una manera menos pesada de controlarse con mayor frecuencia”, añade Bryson Katona.
Buscar nuevas formas de mejorar la detección temprana del cáncer de páncreas ha sido una prioridad para Katona y para muchos otros investigadores que están explorando distintas alternativas, como pruebas en heces y orina.
También genera entusiasmo el uso de inteligencia artificial aplicada a los estudios de imagenología, que podría analizar las imágenes del páncreas de maneras nuevas. En algunos casos, el cáncer de páncreas podría dejar señales muy sutiles en una resonancia magnética “normal”; señales demasiado leves para que las detecte un radiólogo, pero que podrían ser reconocidas por sistemas informáticos entrenados. En el futuro, estas herramientas podrían ayudar a decidir quién necesita controles por imagen más frecuentes, incluso antes de que aparezcan cambios evidentes, o detectar un posible cáncer en aquellas personas que se hacen estudios de imagenología por otros motivos.
Un paso adelante con esperanza, pero con cautela
Para las personas que tienen mayor riesgo, sobre todo quienes han visto a un familiar atravesar el cáncer de páncreas, cada nueva herramienta despierta tanto esperanza como urgencia.
“Es un cáncer que tiene un impacto enorme”, señala Katona. “La gente busca cualquier información que pueda ayudar a detectar la enfermedad a tiempo y a tomar decisiones”. Katona les recuerda a los pacientes y a los proveedores que PancreaSure es prometedor, pero todavía es nuevo. No reemplazará a los estudios de imagenología, y su valor clínico completo no se conocerá hasta dentro de varios años.
“Los médicos no deberían pedir esta prueba como si fuera un análisis de sangre o un panel metabólico de rutina”, añade. “Los pacientes necesitan entender las incertidumbres. He pedido esta prueba para varios pacientes, pero solo después de hablar claramente sobre lo que sabemos y lo que no sabemos”.
El costo es otro factor. Por el momento, PancreaSure no está cubierto por el seguro médico, aunque Katona valora la transparencia en los precios de la empresa, que ofrece descuentos por pago rápido, planes de pago según los ingresos y una política que confirma con el paciente su aprobación cuando el costo de bolsillo supera cierto límite.
“Eso es importante”, dice. “Lo último que quiero es que una persona termine con una factura que no quiere o que no puede pagar”.
De todos modos, la prueba representa un avance importante hacia un futuro en el que detectar el cáncer de páncreas a tiempo sea más posible, y Katona comenta que espera ver que continúe validándose en la práctica clínica.