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Lo que debe saber sobre la atención paliativa y el tratamiento del dolor

Palliative care doctor Milagros Silva
Cuando oye “atención paliativa” seguramente piensa en los cuidados de alivio que se dan hacia el final de la vida.

Pero en realidad la atención paliativa es mucho más que eso; no es solo para enfermos al final de la vida. Es un tipo de atención médica especializada para pacientes en otras etapas de cualquier enfermedad crónica, no solo cáncer. Pero para enfermos con cáncer de páncreas en cualquier etapa de tratamiento, la atención paliativa puede ayudar a controlar los síntomas y efectos secundarios.

“La atención paliativa no es lo mismo que cuidados de hospicio”, explica la Dra. Milagros Silva, directora médica y profesora asistente de la División de medicina geriátrica y paliativa de NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center (Nueva York). “La atención paliativa aborda las necesidades físicas y espirituales del paciente, su salud emocional y sobre todo su calidad de vida”, indica Silva.

La atención paliativa de alta calidad es un trabajo de equipo

Otro componente importante de la atención paliativa es, además de observar al paciente, evaluar los análisis de sangre que se hacen durante la quimioterapia y la radiación. Tan pronto como se diagnostique la afección, el equipo médico puede brindar atención paliativa o de apoyo. Siempre es mejor tener el diagnóstico lo antes posible.

Igual que se necesita más de una persona para criar a un niño, la atención paliativa también requiere trabajo en equipo. Las personas involucradas en brindar cuidados paliativos incluirán diversos profesionales como médicos, enfermeros, trabajadores sociales y capellanes. Por suerte no es necesario detener los tratamientos habituales. Puede recibir atención paliativa al mismo tiempo que recibe el tratamiento convencional para su afección.

Aunque hay un equipo integrado principalmente por profesionales de la medicina que trabajan en conjunto para brindar atención paliativa, también hay médicos especializados brindar este tipo de servicio. Conocidos como médicos especialistas en cuidados paliativos, trabajan muy de cerca con otros profesionales médicos como oncólogos médicos y oncólogos de radioterapia. Y no se preocupe: la familia y el paciente también son parte del equipo.

“Evaluamos y tratamos los síntomas que surgen por la quimioterapia y la radiación”, explica Silva.

Los especialistas en cuidados paliativos se dedican a aliviar algunos problemas del cáncer de páncreas

Si bien los objetivos generales de la atención paliativa son los mismos, independientemente de la afección, los médicos tienden a hacer un esfuerzo adicional para tratar algunos problemas específicos del cáncer de páncreas.

“Entendemos que el [of pancreatic cancer] es muy agresivo, y los pacientes ya lo saben cuando acuden a nosotros”, afirma Silva. “Además de tratar los síntomas físicos y el estado emocional de los pacientes, también los apoyamos para que tomen decisiones a medida que se acercan a la etapa final”.

Los cuidados terminales incluyen conversaciones sobre instrucciones previas y planes para los últimos días que el paciente pasará con su familia. En otras palabras, los médicos de cuidados paliativos se ocupan tanto del paciente como de la familia y los cuidadores.

Pero el cáncer de páncreas presenta sus desafíos particulares. Según Silva, los científicos aún están descubriendo nueva información sobre cómo prolongar la vida de los enfermos con cáncer de páncreas con un pronóstico limitado. Lo bueno es que hay muchos ensayos clínicos y otras investigaciones sobre el tema. En la fase inicial del cáncer de páncreas casi nunca hay síntomas reveladores, y los síntomas que aparecen en estadios avanzados no suelen ser obvios.

El control del dolor es clave para ayudar a los pacientes a vivir mejor

Uno de los aspectos más importantes de la atención paliativa de enfermos con cáncer de páncreas es el tratamiento del dolor. Silva señala que el dolor del cáncer de páncreas puede tener distintas causas: el tumor en sí, un nervio y, a veces, incluso los huesos.

“Averiguar la mejor opción para tratar el dolor es una de las principales razones por las que los oncólogos nos refieren pacientes”, explica Silva. “Tenemos muchas opciones para tratar el dolor, así que los pacientes no deben temer no poder controlarlo”. Para tranquilizar a sus pacientes, Silva y su equipo les enseñan sobre la atención paliativa para cáncer de páncreas y los beneficios de controlar el dolor con medicamentos.

El equipo médico de Silva alienta a los pacientes a que tomen los medicamentos recetados para controlar el dolor y así prevenir que ciertos aspectos de su enfermedad empeoren. Por ejemplo, el dolor mal controlado puede provocar fatiga, falta de apetito y una peor calidad de vida.

Otra parte importante de la educación del paciente es que comprendan que tomar medicamentos con regularidad no significa que automáticamente dejarán de tener efecto. El monitoreo regular indica a los médicos de cuidados paliativos si el paciente está respondiendo a los medicamentos.

No todos los analgésicos son iguales

El dolor del cáncer de páncreas tiene diferentes orígenes. El tumor en sí puede causar dolor en un área, y en algunos casos puede hacer presión en un nervio y provocar neuralgia. El cáncer también puede producir dolor en los huesos y otros órganos.

El tratamiento depende del tipo de dolor. Por ejemplo, los opioides se usan a menudo en el cáncer porque alivian distintos tipos de dolor más eficazmente que otros medicamentos. Los estudios han demostrado que los opioides pueden tratar eficazmente el dolor crónico moderado o grave, así como el dolor causado por cáncer.

Silva recomienda usar dosis bajas de opioides para empezar. Luego el médico puede aumentar la dosis según la necesidad. Los opioides tienen distintas formas de administración. El médico puede elegir tabletas, líquido, parches o píldoras según el nivel de dolor y si el paciente ha usado opioides en el pasado.

Una de las características destacables de los opioides es que pueden tratar eficazmente el dolor agudo o intercurrente. Algunos opioides, como los parches de fentanilo, controlan el dolor continuo; otros, como la oxicodona, son de corta duración. Debido a que los efectos de la oxicodona y otros opioides similares solo duran entre cuatro y seis horas, son una buena opción para controlar el dolor agudo.

Algunos efectos secundarios comunes de los opioides son somnolencia y estreñimiento. Algunos, como la sedación y las náuseas, generalmente desaparecen, pero el estreñimiento es un efecto secundario muy común que suele permanecer. Silva recomienda hacer algunos cambios en la alimentación si sufre de estreñimiento por los opioides. Por ejemplo, trate de ingerir más fibra o beber jugo de ciruela. Si eso funciona, puede tomar un laxante como sena.

El acetaminofén (Tylenol) puede ayudar con el dolor leve y a menudo viene en algunos medicamentos opioides. Muchos medicamentos de venta libre para el dolor, la alergia, la tos y el resfrío contienen acetaminofén. Siempre conviene consultar con su médico antes de tomar nuevos productos. Si bien no es común que el acetaminofén tenga efectos secundarios, lo más importante que debe saber es que hay que evitarlo o limitar la cantidad que toma si tiene un problema hepático. Si ese es su caso, pídale más información a su médico.

Algunos pacientes también toman antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para dolores y molestias leves; el ibuprofeno y el naproxeno son ejemplos de estos medicamentos. Los AINE suelen tener más efectos secundarios, pero lo principal a tener en cuenta es el malestar estomacal, que a veces se puede evitar si el fármaco se toma junto con alimentos. Además, en general los AINE no se deben usar si tiene acidez estomacal, presión arterial alta, insuficiencia renal o insuficiencia cardíaca, ya que estos medicamentos pueden empeorar esas afecciones.

Para la neuralgia hay varias opciones de tratamiento. A menudo los médicos agregan medicamentos adicionales para tratar específicamente la neuralgia. Ejemplos de estos medicamentos son la gabapentina, la amitriptilina, la pregabalina (Lyrica) y la duloxetina (Cymbalta).

Pero el tratamiento de la neuralgia no siempre es tomar una píldora. Por ejemplo, si un tumor hace presión sobre un nervio, el bloqueo del nervio es una mejor opción. Los bloqueos de nervio son inyecciones que atacan la raíz del dolor. El médico de cuidados paliativos lo derivará a un especialista en el tratamiento del dolor o a un anestesiólogo.

Y algo interesante es que la radiación también ayuda a tratar el dolor porque reduce tamaño del tumor que lo causa.

No tenga miedo de tratar su dolor producido por el cáncer de páncreas

Cuando se trata del dolor por cáncer de páncreas, lo esencial es esto: los médicos de cuidados paliativos (y los oncólogos médicos) están capacitados para evaluar y determinar el mejor plan de tratamiento para el dolor y otros efectos secundarios del tratamiento. Si bien el tratamiento del dolor es una de las principales razones por las que su oncólogo podría derivarlo a un médico de cuidados paliativo, no vacile en pedir ayuda para su dolor.

Y si cree que su equipo médico actual no satisface sus necesidades, o si no hay un médico de cuidados paliativos disponible en su área, no dude en pedir una derivación o más recursos.


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