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Lo que debe saber sobre los quistes pancreáticos

Lo que debe saber sobre los quistes pancreáticos
Nephron; Wikimedia Commons
Enterarse de que uno tiene un quiste en el páncreas, o varios, puede ser aterrador. Pero no necesariamente son noticias devastadoras, y no significa que tiene cáncer de páncreas.

De hecho, los quistes pancreáticos, especialmente en mayores de 50 años, son un hallazgo cada vez más común. “Vivimos en una época en la que prácticamente cualquier persona que se queje de dolor abdominal se somete a una tomografía. Nuestros escáneres son cada vez mejores e identifican cosas cada vez más pequeñas”, dice el Dr. V. Raman Muthusamy, director de endoscopia de UCLA Health y profesor de medicina clínica de la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA. “Además, sabemos que los quistes en el páncreas aumentan con la edad. Algunos estudios sugieren que para la edad de 50 años, una de cada 40 personas tiene un quiste en el páncreas. Para la edad de 70 años, la cifra aumenta a uno de cada cuatro.”

Que los quistes en el páncreas sean bastante comunes no significa que no sean preocupantes. Muthusamy contesta sus preguntas más apremiantes sobre quistes pancreáticos y lo que significan en términos de riesgo de un futuro cáncer de páncreas.

¿Qué es un quiste pancreático?

Al igual que un quiste en cualquier otra parte del cuerpo, los quistes en el páncreas son estructuras llenas de líquido o mucosidad. Si bien algunas personas están predispuestas a tener quistes pancreáticos debido a su genética, la mayoría de los quistes aparece debido a una inflamación del páncreas (también llamada pancreatitis). En la mayoría de los casos esos quistes son benignos.

¿Cómo se identifican por lo común los quistes en el páncreas?

La mayoría de los quistes se descubren cuando los pacientes se hacen un estudio de imágenes por tomografía computarizada o resonancia magnética por otro motivo. Otros se descubren cuando los pacientes se quejan de dolor abdominal, náuseas, pérdida de peso sin explicación u otros síntomas gastrointestinales.

¿Cómo distinguen los médicos los quistes peligrosos de los inocuos?

No siempre es del todo claro, pero existen algunos factores característicos:

  • Tamaño. Los quistes de más de 3 cm tienden a ser más agresivos.
  • Elementos sólidos. Los quistes que tienen un bulto, nódulo o masa tienen más probabilidad de ser problemáticos.
  • Líquido. La dilatación mayor a cierto rango del conducto pancreático principal, por donde se expulsa el jugo pancreático, también puede predecir una situación más grave.

El problema es que todas estas cosas también puedan ser causadas por pancreatitis. Incluso pueden aparecer masas focales (una masa o lesión en un área delimitada del órgano) con pancreatitis crónica. Por lo tanto, los quistes potencialmente premalignos y los quistes inflamatorios benignos pueden tener características similares.

Dado que hay similitudes entre quistes posiblemente cancerosos y no cancerosas, ¿cuáles son algunas herramientas a disposición de los gastroenterólogos para determinar si es probable que un quiste se convierta en cáncer?

Podemos realizar una ecografía endoscópica, en la que insertamos un gastroscopio flexible por la boca hacia el estómago para poder ver bien la pared posterior del estómago. Podemos tomar muestras del jugo pancreático y analizarlas en busca de marcadores bioquímicos como CA 19-9 o el antígeno carcinoembrionario (CEA), que predicen cáncer. También tenemos algunos métodos nuevos que permiten tomar biopsias por punción de la pared del quiste para examinarlo mejor.

¿Cómo influyen los resultados de esas pruebas en la atención que reciben estos pacientes?

Si el quiste tiene características de gravedad, las pautas actuales exigen hacer pruebas de diagnóstico por imágenes de tecnología avanzada durante cinco años. Si podemos comprobar que un quiste es benigno, podemos brindarle al paciente algo de tranquilidad y evitarle el costo de pruebas de diagnóstico por imágenes adicionales, que podría ser de entre $15,000 y $25,000 a lo largo de cinco años. Por lo tanto, nuestra meta es ofrecer tranquilidad a las personas que realmente tienen un quiste benigno, e identificar rápidamente a la quienes tienen quistes potencialmente agresivos, antes de que se propaguen.

¿Qué recomienda a los pacientes a quienes se les ha diagnosticado un quiste en el páncreas?

Primero, respire profundamente. La gente tiende a pensar lo peor al oír algo sobre el páncreas. Lo cierto es que los quistes pancreáticos son un hallazgo muy común, y la mayoría de ellos no se convierten en cáncer de páncreas.

¿Cómo se tratan los quistes pancreáticos?

En la mayoría de los casos, los quistes en el páncreas solo requieren observación constante e imágenes adicionales. Estos quistes a menudo son de crecimiento lento, por lo que generalmente podemos notar cambios y extirparlos antes de que se vuelvan cancerosos. En unos cuantos casos, es posible que detectemos características que indican peligro, y recomendemos la extirpación quirúrgica. La buena noticia es que el desenlace clínico de estos pacientes es notablemente mejor que el de quienes tienen tumores sólidos de páncreas, y generalmente podemos extirpar los quistes con un método mínimamente invasivo.

Muthusamy aconseja que vaya al médico si tiene dolor abdominal, náuseas, vómito, pérdida de peso o diabetes de reciente aparición que no se puedan explicar. Además, si una tomografía muestra una anormalidad en el páncreas, consulte con su médico para que le haga estudios de diagnóstico para evaluar el caso con mayor detalle.


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