Historias de sobrevivientes
4 diciembre, 2025 • 5 Min
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Muy afortunado

Mike Duffy

Pancreatic cancer patient Mike Duffy
  • Piel amarilla llevó al diagnóstico
  • Antecedentes familiares, pero sin claridad de si son un factor
  • FOLFIRINOX
  • Procedimiento de Whipple

Mi nombre es Mike Duffy. Tengo 70 años y vivo en Sebastopol, California, una zona rural en el norte del estado.

Mi oncóloga es la Dra. YaoYao Pollock del Providence Medical Group, en Santa Rosa. Recibo la mayor parte de mi tratamiento en el Round Barn Cancer Center, aunque mi cirugía de Whipple fue realizada en UCSF Health en Mission Bay por el Dr. Carlos Corvera, quien dirige allí el programa de cirugía pancreática. Trabajo como ingeniero de software en Electronic Arts.

Despertar con la piel amarilla

El 4 de febrero de 2025 desperté y noté que mi cara y mi pecho se habían vuelto de un tono amarillo pálido. Fui a ver a mi médico de atención primaria, quien diagnosticó que la causa era ictericia indolora en adultos. En la mayoría de estos casos (70 % de las veces), ese diagnóstico indica cáncer de páncreas. A continuación, me hicieron una tomografía computarizada (TC) y una resonancia magnética (RM), junto con análisis de sangre.

La tomografía mostró un tumor en la cabeza del páncreas que había crecido lo suficiente como para presionar el conducto biliar, lo que causaba la ictericia. El 7 de febrero me realizaron una endoscopia oral para hacer una biopsia del tumor y colocar un stent biliar. La biopsia confirmó que el tumor era un adenocarcinoma. El stent resolvió la ictericia.

El inicio del tratamiento

Debido a que los médicos consideraron que estaba lo suficientemente saludable para afrontar los efectos secundarios de un tratamiento agresivo, comencé una quimioterapia neoadyuvante (preoperatoria) con FOLFIRINOX el 19 de febrero. No estoy participando en ningún ensayo clínico, aunque Providence tiene un programa activo de ensayos.

Sí me realizaron pruebas genómicas tanto en suero (muestra de sangre) como mediante hisopado, que mostraron una alteración en el gen PALB2. Se trata de una variante de significado incierto, lo que quiere decir que no hay suficientes datos clínicos para determinar un vínculo causal entre este gen y el cáncer. Mi padre y mi medio sobrino murieron debido al cáncer de páncreas, por lo que probablemente exista algún factor genético en juego.

En general, he tenido mucha suerte y tolerado bien el tratamiento. Mi tumor pancreático se detectó a tiempo. No apareció en ninguna tomografía cuando me extirparon el apéndice en agosto de 2018, por lo que creció hasta convertirse en una masa de 1.8 cm en aproximadamente seis años. Una tomografía PET mostró que el tumor estaba localizado, y su ubicación indicaba que era resecable (es decir, que podía ser extirpado mediante cirugía).

Una Whipple completa

Después de seis ciclos de FOLFIRINOX de dos semanas cada uno, me sometí a la cirugía en UCSF Mission Bay el 18 de junio. Fue una cirugía abierta, por lo que ahora tengo una hermosa cicatriz desde el esternón hasta un poco por debajo del ombligo.

Una vez dentro, el Dr. Corvera decidió realizar un procedimiento de Whipple completo en lugar de un procedimiento modificado que preserva el píloro y deja el estómago intacto. Me extirpó aproximadamente el 20 % del estómago y el 35 % del páncreas. La cirugía fue más compleja de lo esperado y duró aproximadamente seis horas y media, principalmente porque el tumor estaba ubicado en una posición inconveniente: detrás de la vena mesentérica superior. Un detalle interesante es que, cuando el médico finalmente pudo acceder al tumor, ¡se desprendió por sí solo en lugar de tener que ser disecado!

Estuve en el hospital durante siete días después de la cirugía y regresé a casa sin dolor y sin ningún drenaje quirúrgico.

Examen de patología

El examen de patología de los 30 ganglios linfáticos que me extrajeron del abdomen mostró que el tumor estaba localizado (es decir, no se había diseminado a los ganglios). Sin embargo, los bordes de mi tumor presentaban un margen de 1 a 2 mm, lo que está por debajo del margen de 5 mm que se considera “márgenes limpios”. Por lo tanto, mi tumor recibió una calificación R1. De nuevo, tengo la suerte de haber tenido un resultado quirúrgico realmente positivo.

Debido a la calificación R1, mi caso fue revisado por el comité de tumores de UCSF. No hubo un acuerdo claro sobre si realizar quimioterapia más radioterapia. Analizamos las ventajas y desventajas, y por el momento, hemos decidido posponer cualquier decisión respecto a la radioterapia.

Postoperatorio

Después de la cirugía, no tuve diabetes por insuficiencia de producción de insulina, ni necesité reemplazo de enzimas pancreáticas debido al tamaño reducido de mi páncreas. Una vez más, muy afortunado. Diez semanas después de la cirugía, me sentía prácticamente normal, a medida que mi sistema interno se ajustaba a la nueva disposición.

Recibí otras seis rondas de quimioterapia adyuvante (postoperatoria). Aunque trabajé durante mis primeras seis rondas, tomé una licencia médica desde la cirugía. Hacerse una cirugía es agotador, y sumarle la quimioterapia hizo que necesitara un descanso del trabajo. Por suerte, mi empleador ofrece excelentes beneficios. No planeo regresar a trabajar hasta el próximo año.

Completé las seis rondas de FOLFIRINOX adyuvante y toqué la campana para marcar el fin de mi tratamiento. Ahora estoy en fase de vigilancia, con análisis de laboratorio y estudios de imagen periódicos. Desde mi cirugía, mi marcador tumoral CA 19-9 ha estado por debajo de 8 (rango normal: 0-35). Mi objetivo ahora es evitar una recurrencia del cáncer durante los próximos dos años: entre el 70 % y 80 % de todas las recurrencias ocurren dentro de los primeros dos años después del tratamiento. Mis probabilidades de supervivencia a largo plazo aumentan considerablemente si logro superar ese período.

He escrito sobre mi experiencia con el cáncer de páncreas desde el principio. Puede encontrarla en el blog llamado This is not a drill (Esto no es un simulacro) si desea más detalles sobre mi experiencia.