A mí me dio resultado un ensayo clínico de una vacuna para el páncreas

Pancreatic Cancer Survivor Kathleen Dowell, Center Right, With Her Treatment Team Including Dr. Elizabeth Jaffee (center Left)
Kathleen Dowell (center), with her treatment team.

• Procedimiento de Whipple para extirpar el tumor
• Quimioterapia y radiación luego de la cirugía
• Ensayo clínico con una vacuna contra el cáncer de páncreas

Mi cáncer de páncreas se descubrió por accidente en 1997, cuando empecé a sentir picazón en todo el cuerpo.

Mi médico pensó que podía tener cálculos biliares, así que programamos una cirugía para extirpar la vesícula en el hospital local. Una complicación de la cirugía de vesícula causó que me realizaran una segunda cirugía, y ese cirujano encontró el cáncer de páncreas.

Comienza mi tratamiento

Mi médico me recomendó que fuera a Johns Hopkins a recibir tratamiento, debido a que allí los médicos tenían más experiencia en cáncer de páncreas. El cirujano John Cameron me extirpó el páncreas, parte del estómago y varios ganglios linfáticos en un procedimiento de Whipple; los ganglios linfáticos dieron positivos para cáncer.

En cuanto me recuperé de la cirugía, comencé a recibir quimioterapia con mitomicina-C, leucovorina y un tercer medicamento, así como radiación. No sabía mucho acerca del cáncer de páncreas, pero tenía un mal presentimiento y estaba preocupada. El Dr. Ross Donehower me presentó información acerca de un ensayo clínico de una vacuna para el cáncer de páncreas. Quería ver crecer a mi primer nieto, así que decidí correr el riesgo y participar en el ensayo clínico que dirigía la Dra. Elizabeth Jaffee.

Un ensayo de una vacuna contra el cáncer de páncreas

Me uní al ensayo, pero pronto contraje una afección llamada TTP (púrpura trombocitopénica trombótica) que causa pequeños coágulos de sangre en todo el cuerpo. Mis médicos no creían que la vacuna para el páncreas fuera la causa de la TTP, pero sufrí convulsiones y un accidente cerebrovascular, así que dejé de poder formar parte del ensayo clínico.

Pero resultó que esas dos dosis eran todo lo que necesitaba. Continúo sin cáncer, disfruto de mi vida y he podido ver crecer a mis nietos.