Ensayo multicéntrico se centra en tratamiento neoadyuvante para la enfermedad resecable limítrofe y localmente avanzada

Steve Johnson; Flickr
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Una pregunta que enfrentan los médicos que tratan a pacientes con cáncer de páncreas localizado es si se debe administrar tratamiento antes de la cirugía, conocido también como terapia neoadyuvante.

A lo largo de la última década, lo que ha quedado claro es que el tratamiento después de la cirugía, llamado tratamiento adyuvante, con quimioterapia y/o radiación ha ayudado a prolongar la supervivencia o incluso ha curado a algunos pacientes. No obstante, un problema es que los pacientes que se someten a cirugía frecuentemente tienen complicaciones y no pueden tolerar el tratamiento posquirúrgico. Pero incluso con la cirugía y el tratamiento adyuvante, las tasas de supervivencia a cinco años son bajas.

Por esta razón, se ha planteado la terapia neoadyuvante como una opción que puede ser importante para algunos pacientes con cáncer no metastásico claramente resecable, resecable limítrofe y, en algunos casos, localmente avanzado. Aunque todavía no es un tratamiento convencional, hay estudios que demuestran que estos tres grupos de pacientes deben recibir tratamiento neoadyuvante debido a los beneficios potenciales que revelan numerosos estudios, explica el Dr. David Ryan, quien lidera un ensayo clínico de fase II, multicéntrico y aleatorizado de la terapia neoadyuvante que incluye un medicamento antihipertensivo común llamado losartán.

El potencial de la terapia neoadyuvante

“El objetivo de la terapia neoadyuvante es poder realizar el tratamiento antes y aumentar los índices de extirpación con márgenes negativos”, dice Ryan, jefe de la división de hematología y oncología en el Massachusetts General Hospital Cancer Center de Boston. “También podemos poner a prueba la biología de la enfermedad, evaluar cómo reacciona el paciente a la quimioterapia y, posiblemente, retrotraer la enfermedad ganglionar a estadios anteriores. Todos estos son factores que pueden ayudar a estos pacientes y hacer que más de ellos se sometan a cirugía. En este momento, la cirugía es el único enfoque potencialmente curativo”.

El cáncer de páncreas, incluso en sus fases más precoces, se considera una enfermedad multisistémica. Ryan agrega que, mediante el tratamiento neoadyuvante, también es posible deshacerse de las micrometástasis, esas células que dan inicio al cáncer y que pueden estar presentes en todo el cuerpo antes de la cirugía.
Sin embargo, hay muchas preguntas que aún deben responderse, entre otras, cuáles son los regímenes preferidos y la duración del tratamiento, al igual que preguntas relacionadas con la selección de pacientes. “Lo que está claro es que necesitamos más ensayos aleatorizados, pero cuando se analizan los estudios de pacientes con cáncer limítrofe y localmente avanzado, parece haber mayores tasas de supervivencia para los pacientes que se someten a un tratamiento neoadyuvante antes de la cirugía que para aquellos que se operan directamente”.

Un nuevo ensayo prometedor

Un nuevo ensayo multicéntrico está a punto de empezar a inscribir a pacientes en Massachusetts General este mes de julio, y en agosto se sumarán otros centros importantes. El ensayo determinará si la incorporación de losartán, o la combinación de losartán e inmunoterapia con nivolumab, al FOLFIRINOX, seguida de radioterapia corporal estereotáctica (SBRT) y luego cirugía, producirá un margen quirúrgico con un índice nulo de células cancerígenas (R0) mayor que el 65 por ciento para pacientes con cáncer resecable limítrofe o localmente avanzado. El equipo también usará organoides para determinar si se pueden utilizar para predecir la reacción de los pacientes al FOLFIRINOX y otras terapias.

Para la hipertensión, el losartán actúa mediante la inhibición del sistema de la angiotensina que, en última instancia, hace que los vasos sanguíneos se relajen o dilaten. En el tratamiento del cáncer de páncreas, las investigaciones revelan que el medicamento mejora el flujo sanguíneo en los tumores y alrededor de estos, lo cual permite que se haga llegar una mayor cantidad del medicamento de quimioterapia al tumor. También puede hacer que los tumores pancreáticos sean más susceptibles a la inmunoterapia, mediante la alteración del microambiente alrededor del cáncer.
Antes del uso del losartán/FOLFIRINOX, una investigación realizada en Massachusetts General en pacientes con cáncer localmente avanzado demostró mejorías en los índices de extirpación R0 (más del 50 por ciento), y una tasa de supervivencia general a los dos años de más del 80 por ciento para los pacientes que se habían sometido a una extirpación.

“Estos resultados superaron nuestras expectativas en casos de cáncer de páncreas localmente avanzado”, indica Ryan. “Estoy muy emocionado por este ensayo. Esto quizás no sea un jonrón, pero creo vamos a descubrir que podemos ayudar a más personas. Y eso es lo que necesitamos desesperadamente”.