Cómo superar los desafíos de la inmunoterapia con vacunas

Portrait Of Dr. Elizabeth Jaffee, Cancer Reseacher
A fines del siglo XIX, el médico William Coley realizó el primer intento de estimular el sistema inmunitario para ayudar a mejorar la condición de un paciente con cáncer. En ese momento era una idea radical que se recibió con escepticismo y desdén, a pesar de los buenos resultados que Coley compartía.

La inmunología moderna muestra que los principios de Coley de la estimulación del sistema inmunitario estaban, en realidad, bastante encaminados, y en la actualidad, el campo de la inmunología del cáncer se ha convertido en una especialidad muy sofisticada. En efecto, las vacunas contra el cáncer han captado la imaginación del público y de los investigadores que estudian y desarrollan estos tratamientos con vacunas. Pero ha sido un desafío hacer que las vacunas contra el cáncer sean tratamientos eficaces. Sin embargo, ha habido avances increíbles.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration, FDA) ha aprobado dos vacunas preventivas, lo que significa que estas vacunas pueden prevenir el cáncer. Una vacuna es para el virus de la hepatitis B, que puede causar cáncer de hígado, y la otra para el virus del papiloma humano, que representa aproximadamente el 70 % de los casos de cáncer cervical. Es alentador observar que los avances recientes en la inmunología del cáncer han alcanzado demostración conceptual clínica para las vacunas terapéuticas contra el cáncer. Por ejemplo, sipuleucel-T, una vacuna basada en los linfocitos T, dio como resultado una mayor supervivencia general en pacientes con cáncer de próstata refractario a la terapia hormonal. Esto hizo que la FDA aprobara esta vacuna para el tratamiento del cáncer en 2010.

Hay un entusiasmo increíble en el campo, explica la Dra. Elizabeth Jaffee, directora adjunta del Instituto Bloomberg-Kimmel para la Inmunoterapia contra el Cáncer (Bloomberg~Kimmel Institute for Cancer Immunotherapy) y profesora de oncología del Johns Hopkins Medicine, en Baltimore, Maryland, y una líder internacional en el desarrollo de tratamientos con inmunoterapia para el cáncer de páncreas y de mama.

“En este momento, la cirugía es la única opción que podría curar el cáncer de páncreas de los pacientes, pero aproximadamente el 80 por ciento de esos pacientes no sobreviven cinco años. Por este motivo, los investigadores como yo, que trabajamos en el campo de la inmunoterapia con vacunas, somos prudentemente optimistas de que las vacunas, en combinación con otros medicamentos, finalmente mejorarán los resultados que obtenemos con los pacientes”, dice. Jaffee además dirige el proyecto del equipo de ensueños de Stand Up To Cancer de Lustgarten Foundation denominado “Transformar el cáncer de páncreas en una enfermedad tratable” (Transforming Pancreatic Cancer to a Treatable Disease).

Cómo superar los desafíos

Uno de los desafíos es que los tumores del cáncer de páncreas normalmente no reaccionan a la inmunoterapia. Esto se debe a que estos tumores se desarrollan en lo profundo del cuerpo y se rodean de una cápsula fibrosa y dura que es difícil que los medicamentos penetren. Esta cápsula fibrosa también repele los linfocitos T del sistema inmunitario, las denominadas células “de combate”, que atacan a los invasores extraños y las células cancerosas dentro del cuerpo.

Además, los tumores pancreáticos son inmunodepresores. Esto significa que su microambiente (todas las células que forman el tumor) crea una barrera para la vigilancia inmunitaria eficaz de los linfocitos T, explica Jaffee, y agrega que los linfocitos T pueden, de cierto modo, tolerar las células cancerosas, y que las células cancerosas también son inteligentes y capaces de evadir la respuesta inmunitaria.

“Pero eso no quiere decir que no se pueden superar los problemas actuales”, continúa. “Estamos constantemente aprendiendo más sobre la biología del cáncer de páncreas. Y, mientas aprendemos más sobre la biología del cáncer de páncreas, trabajamos en métodos para inducir y aumentar los linfocitos T, que son esenciales para producir una reacción clínicamente beneficiosa”.

Este sería un importante próximo paso para la inmunoterapia del cáncer de páncreas, y una forma de lograrlo es reprogramar el microambiente del tumor para preparar mejor una reacción inmunitaria más contundente contra el cáncer, dice Jaffee. En la actualidad, los ensayos se enfocan no solo en identificar y superar las vías inmunitarias únicas al cáncer de páncreas, sino también en usar una vacuna que active los linfocitos T para intentar que el sistema inmunitario se defienda.

Vacunas para el tratamiento del cáncer de páncreas

Una vacuna llamada GVAX, desarrollada por Jaffee y su colega, el Dr. Daniel Laheru, estimula el sistema inmunitario, lo que hace que las células inmunitarias salgan a buscar las células del cáncer de páncreas por todo el cuerpo y, con suerte, las destruyan.

En un estudio, se combinó GVAX con el medicamento de quimioterapia, ciclofosfamida, y una bacteria especial que estimula el sistema inmunitario. Resultado: los investigadores informaron que aquellos con cáncer de páncreas metastásico que recibieron el tratamiento combinado tuvieron una mejor supervivencia en general, con efectos secundarios limitados. En la actualidad, se realizan varios otros ensayos que utilizan GVAX, combinado con otros tratamientos.

La Dra. Jaffee y su equipo están trabajando en otros enfoques de vacunas. Estos abordajes incluyen uno que dirige el sistema inmunitario hacia la mutación del gen KRAS, que es habitual en las lesiones premalignas. Esto podría ser una posible estrategia de prevención del cáncer de páncreas para personas de alto riesgo. También estudian una vacuna llamada neoadyuvante que se administra antes de la cirugía, y luego se administran inyecciones adicionales para estimular más la respuesta inmunitaria.

“Estamos progresando, pero va a llevar tiempo”, Jaffee explica. “Realmente tenemos una deuda de gratitud con esos pacientes que se inscribieron en los ensayos clínicos. Ellos son conscientes de que la investigación quizás no los ayude, pero que podría ayudar a otras personas”.

La Dra. agrega que ha habido “reacciones asombrosas y duraderas” en algunos participantes del ensayo de la vacuna. “Esa es la razón por la que continuamos”, dice. “Deseo ver que el cáncer de páncreas se convierta en una enfermedad manejable, una enfermedad tratable, y en realidad me encantaría ver una vacuna que prevenga la enfermedad. Es el santo grial para todos los tipos de cáncer”.

Para obtener más información sobre GVAX, lea las historias de los Ensayos clínicosExploración del mejor tratamiento para el cáncer de páncreas metastásico estable”, “Dos tipos de inmunoterapia para el cáncer de páncreas quirúrgicamente extirpable” y “Quimioterapia, inmunoterapia y radiación para el cáncer de páncreas localmente avanzado”.