¿Podría ser la vitamina C una cura?

Seven Test Tubes In A Rack, With Orange Or Tan Substances In The Bottom Halves, And White Caps On Top, Against A Green Background
Bill Branson; National Cancer Institute
¿Qué tal si la clave para vencer al cáncer de páncreas fuera tan simple como tomar vitamina C?

Un nuevo estudio descubrió que la vitamina C a dosis alta puede detener el crecimiento de células cancerosas con la mutación del gen KRAS, que se encuentra en prácticamente todos los casos de cáncer de páncreas.

Para pacientes con la mutación de este gen, una megadosis semanal o quincenal de la vitamina podría ayudar a reducir el tamaño de los tumores, según un estudio publicado en diciembre de 2015 en la revista Science.

Mutación de KRAS y vitamina C

Alrededor del 90 por ciento de los casos de cáncer de páncreas (y el 40 por ciento de los casos de cáncer colorrectal) tienen una mutación del gen KRAS. Por años los investigadores han estado buscando el talón de Aquiles de la mutación.

Recientemente científicos de Weill Cornell Medicine, Cold Spring Harbor Laboratory, Tufts Medical Center, Harvard Medical School y Johns Hopkins Sidney Kimmel Cancer Center descubrieron que la vitamina C, a dosis suficientemente altas, puede frenar esas células cancerosas con mutación de KRAS.

Todas las células, sanas o enfermas, producen moléculas portadoras que las ayudan a incorporar los nutrientes que necesitan para sobrevivir. Cuando las células metabolizan estos nutrientes (para generar la energía que necesitan para crecer) producen derivados llamados radicales libres. Los radicales libres son “veneno” para las células, explica el Dr. Lewis Cantley, director de Sandra and Edward Meyer Cancer Center en Weill Cornell Medical College. Normalmente las células los eliminan, pero cuando los radicales libres se acumulan en las células, y estas no pueden eliminarlos, las células mueren.

Mientras más moléculas portadoras haya en una célula, mayor será la absorción de los nutrientes. Las células del cáncer de colon con mutación de KRAS producen en exceso una molécula portadora que ayuda a incorporar dicho nutriente: DHA, la forma oxidada de la vitamina C.

Pero tal como Cantley y su equipo descubrieron, cuando hay demasiado DHA en las células cancerosas con mutación de KRAS o alrededor de estas, las células se “agotan”, dice Cantley, y ya no pueden eliminar rápidamente los radicales libres. Como consecuencia las células mueren.

Una vez que se inicia el ciclo, comienza un ciclo de retroalimentación. Las células del cáncer de colon con mutación de KRAS muertas liberan radicales libres a su entorno, “lo que genera más veneno desde fuera”, dice Cantley. “Es una tormenta perfecta.”

Atención a un ensayo clínico

Cantley y su equipo pudieron eliminar células mutantes KRAS de cáncer de colon cultivadas mediante el uso de altas dosis de DHA. Luego administraron megadosis (cantidad equivalente a la que se encuentra en 300 naranjas) a ratones con tumores de colon con mutación de KRAS. Los tumores de los ratones se redujeron de tamaño.

Cantley y sus colegas esperan comenzar pronto ensayos de altas dosis de DHA en pacientes con mutación del gen KRAS, “primero en enfermos con cáncer colorrectal”, dice, “aunque también estamos considerando usarlo dentro del ensayo en enfermos con cáncer de páncreas”.

Para lograr una dosis terapéutica, es probable que se deba administrar la vitamina C semanalmente, o cada pocos días, y que haya que hacerlo por vía intravenosa. (En otras palabras, no coma naranjas en exceso, dice Cantley: “nunca podrá consumir suficiente vitamina C para obtener este efecto por su cuenta”).

Se necesitará tiempo para que el descubrimiento del equipo pase a la fase de ensayo, pero entender mejor cómo la vitamina C puede afectar las células cancerosas con mutación de KRAS es un salto en la dirección correcta, dice Cantley.

¿Usted tiene cáncer de páncreas y es portador de la mutación del gen KRAS? Pregúntele a su médico sobre esta investigación.